Por: Ulises Rodríguez.
Hoy en día Javier Mercado Zamora, secretario particular del gobernador Navarro Quintero es un personaje que goza del reconocimiento de buena parte de la sociedad nayarita. Sí, la mayoría lo reconocemos como un político corrupto, cínico y acomodaticio. Los agricultores y los ganaderos, sin embargo, lo reconocen también como un coyote que merodea el norte de Nayarit para hacer cuantos negocios estén a su alcance. El coyote no anda solo, es acompañado por su coyota, la señora Mary Montoya, subsecretaria de desarrollo rural en el estado y operadora financiera cercanísima a Mercado Zamora.
A él lo conocí en enero del 2015, cuando ingresé a trabajar al Congreso del Estado y él formaba parte de la fracción parlamentaria del PAN en la XXXI Legislatura. Mercado desembarcó allí como legislador por obra y gracia del entonces senador Jorge Luis Preciado, coordinador panista en la cámara alta y cercano al entonces dirigente nacional, Gustavo Madero. Era un buen tribuno, vale la pena reconocer. Tuvo participaciones muy buenas, sobre todo en las discusiones de las glosas en los informes de Roberto Sandoval, era bueno argumentando y exponiendo ideas. Mercado ha sido un político que compensa su falta de carisma y arrastre electoral con otra clase de habilidades, mismas que le han permitido sobrevivir y aprovecharse de tres regímenes diferentes y acaso iguales entre sí: el sandovalismo, el toñismo y ahora, cuando es una de las figuras más influyentes en el gobierno del Dr. Navarro Quintero.
Esta habilidad de Mercado consiste en identificar oportunamente las debilidades del gobernante en turno, sus fobias, lo que los motiva y aquello que los preocupa. Como uno de los más grandes manipuladores, siempre utiliza esto a su favor sin escrúpulos.
Alguna vez, el mismo Mercado admitió que, por ejemplo, el gobernador Echevarría era fácil de manipular por su proclividad al alcohol y los negocios desde el gobierno. En el caso de la actual administración -a decir de varios colaboradores del actual régimen-, Mercado identificó y ha sabido aprovecharse de la fobia del mandatario por el exgobernador Ney González, además de otras debilidades más personales. Este conocimiento del mandatario le sirvió, desde los primeros meses de la administración para empoderarse y para acoplarse con dos personajes tan siniestros como él, Diana López Zurita y Gabriel Camarena. Es esta tríada, en realidad, quien gobierna Nayarit, no tengamos duda.
Mercado es un personaje peculiar. Muchos, entre los que me incluyo, desestimábamos sus aspiraciones por convertirse en candidato a presidente municipal del PAN en 2017 por su falta de simpatía. Sin embargo, supo jugar muy bien sus fichas y fue de los primeros en hacer equipo con quien, a la postre, se convertiría en candidato a gobernador de ese partido, Antonio Echevarría García. Contó además con un apoyo decisivo: antes de ser detenido en Estados Unidos en marzo de ese año, fue Edgar Veytia quien impuso a Mercado como candidato a la reelección postulado por Acción Nacional. Eran los días donde la mayoría de los dirigentes políticos estaban sometidos por conveniencia o por miedo a los designios de Veytia… más o menos como ahora sucede. Veytia ya no alcanzó a saber del triunfo de Mercado, al menos no en libertad. Hoy puede sentirse orgulloso del cuadro en el que invirtió.
UN COYOTE PELÓN, PERO CON COLA LARGUÍSIMA.
Mercado ha demostrado ser corrupto, pero un corrupto muy versátil. No solo se ha adueñado del Tribunal Administrativo, de la ASEN y de otras instituciones claves en el apoderamiento de predios en zonas turísticas de gran valor, sino que se ha convertido prácticamente en el principal intermediario del norte del estado. En mi familia está todavía arraigado el lenguaje de mi abuelo, que fue un modesto campesino de Aután y a los que hacen lo que hace Javier Mercado se les llama “coyotes”. En plena crisis que enfrentan los productores de frijol porque todo el sistema parece diseñado para hacerlos caer en los brazos de los coyotes, los nombres de Mary Montoya y Javier Mercado suelen aparecer de manera constante cuando se habla de corrupción institucional. De nada sirve que el gobierno federal establezca el precio de garantía en 27 pesos si, para empezar, abrieron tardíamente las bodegas de SEGALMEX y si los técnicos del gobierno federal rechazan maliciosamente el producto de los agricultores para que, sospechosamente, los coyotes ofrezcan un precio mucho menor, mismo que aceptan por la urgencia de pagar las deudas adquiridas durante el proceso de siembra de sus tierras.
-En Santiago, San Blas y Tuxpan no entran los coyotes si no los autorizan Mercado y Mary Montoya. La gente no dice los nombres porque les tienen miedo, más ahorita que tienen el frijol en sus casas porque no los pueden vender, pero cuando escuches hablar de un coyote pelón y con cola larga ya sabes que se refieren a Mercado- me dice un líder campesino a quien consulté.
La huella de Mercado no solo está allí. También se puede rastrear en los cambios en las asociaciones ganaderas de Tecuala y de Acaponeta, donde han utilizado a la fiscalía general del estado para intimidar a los ganaderos que no se prestan para sus negocios. El caso más reciente es la elección en la Asociación Ganadera “El Pajarito”, en Tecuala, donde hicieron renunciar a base de la intimidación al candidato más fuerte, Tomás Tiznado, quien sintió su integridad y la de su familia en riesgo. Y es que en Nayarit sabemos bien que de la fiscalía hay que cuidarse tanto como de los delincuentes pues ambas cosas son más bien sinónimos.
El campo en Nayarit tiene años en crisis. Desde septiembre del 2021 han desfilado por el despacho principal de la Secretaría de Desarrollo Rural 5 titulares del área. Ángel Ávalos, José Antonio Arreola García, José de Jesús Escobedo, Gilberto Casillas Barajas y el actual, Camilo Salazar. Los campesinos están como los niños a los que nos tocó tener de mascota un pollito pintado y se nos decía que no valía la pena encariñarse con el pollito pues no iba a durar.
Un sentimiento similar debe experimentar los agricultores nayaritas con quien sea que despache en la secretaría de desarrollo rural pues, en primera instancia, el secretario no decide, las decisiones las toma Mercado y se ejecutan en la oficina de Mary Montoya, subsecretaria con amplias facultades. Dicen que a río revuelto ganancia de pescadores y la política de desarrollo rural del gobernador Navarro nos hace pensar que, si el campo está tan abandonado, la ganancia será siempre de los coyotes, hasta los que despachan en palacio de gobierno.
ESCENA POSTCRÉDITOS: Esta semana se formalizaría la designación de Xitle González Domínguez como nueva titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable. Protegida por Javier Mercado, Gabriel Camarena y el propio gobernador, la arquitecta tiene la misión impostergable de sacar adelante los dictámenes de ordenamiento territorial y las manifestaciones de impacto ambiental de proyectos económicos ya pactados por Gabriel Camarena en Bahía de Banderas y San Blas.
Personalmente, no me sorprendería que Disney tratara de llevar a la pantalla grande la historia de Alí Babá y los 40 ladrones. Para ello, seguramente los integrantes de la mafia del poder en Nayarit tendrían prioridad como candidatos a ser los nuevos protagonistas de la historia. Talento para robar, les sobra.